Mostrando entradas con la etiqueta OPCIONES DE VIDA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta OPCIONES DE VIDA. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de julio de 2016

¡FORJA UN CARÁCTER FIRME!

DECÍDETE A TRIUNFAR
¡FORJA UN CARÁCTER FIRME!

Tomado del libro “DECÍDETE A TRIUNFAR", de Norma Pantojas


Generalmente cuando se escucha la palabra carácter, la mayoría de las personas la asocia con el temperamento. Así que cuando se oye a alguien vociferando y diciendo palabras soeces dicen que esa persona tiene un carácter fuerte. Pero hoy vamos a definir este vocablo que encierra la semilla de lo que se llama el verdadero triunfo la historia de nuestra existencia.

Estudiar el origen de las palabras es un ejercicio fascinante porque llegamos a descubrir su verdadero sentido y nos amplía su significado. Esa fue mi experiencia cuando hace unos años sentí curiosidad por conocer la etimología de la palabra carácter.
Encontré que "Los griegos llamaban kharatein al acto de imprimir una marca -kharakter- con un hierro candente en el ganado” y también se le llamo así al hierro que usaban para marcarlo.

Como puedes observar, el vocablo carácter tienes que ver con marcas que imprimen una identidad única en quien las recibe. Podemos definir carácter como esa forma particular qué cada uno de nosotros tiene de responder ante lo que nos acontece y cómo percibimos a los demás, sumado a los hábitos de comportamiento que hemos adquirido durante la vida. Por tanto, el carácter es una combinación de valores, sentimientos y actitudes que se va forjando de acuerdo a la información que vamos aprendiendo y archivando en nuestra mente desde que nacemos. Es la marca que ha dejado nuestro hogar de origen, las diferentes experiencias y todas las personas significativas que han tocado nuestra vida con los existencia. Lo que implica que no nacemos con esta marca que nos define. El carácter se forja Y esa es la razón por la que se puede modificar incorporando nuevas maneras de pensar hasta llegar al excelencia. Según se aprende se puede también desaprender.

Todos podemos modificar nuestro carácter si sembramos en nuestra mente nuevos pensamientos, sentimientos y valores que transformen nuestra manera de interpretar la vida. Todas las experiencias que recibimos directa o indirectamente en nuestro hogar, la escuela, la Iglesia; lo que leemos; lo que compartimos con quienes interactuamos y la cultura se convierte en los archivos mentales que serán la base con la que cada uno de nosotros evaluaremos e interpretaremos lo que vivimos a diario. 

En la medida en que hacemos un patrón de cómo responder ante lo que nos ocurre, formamos hábitos que definirán quiénes somos. Esos hábitos son los que nos definen como individuos. Esa es nuestra marca, la que permite que seamos únicos porque deja ver nuestra manera de pensar, nuestra forma de interpretar la vida, nuestros sentimientos y nuestras actitudes.

Los hábitos o costumbres son aquellas acciones que practicamos automáticamente porque ya están integradas en toda nuestra mente, en todo nuestro corazón y en todo nuestro cuerpo. Por ejemplo, si estamos acostumbrados a bañarnos todos los días, el día que no podemos hacerlo, el cuerpo automáticamente lo pide porque ya está impreso ese hábito no sólo en la mente sino en todos los miembros de nuestro cuerpo.

Otro ejemplo es la manera en que aprendimos a resolver los problemas. Algunas personas los resuelven matando, otras gritando, otras evadiendo la confrontación, y otras decidimos comunicar con amor y firmeza lo que no vamos a tolerar y buscamos la mejor forma para llegar a resolver un conflicto. 1 hábito es todo aquello que repetimos cuando experimentamos situaciones parecidas. Ese conjunto de hábitos se convierten en nuestro carácter porque esos rasgos nos distinguen de los demás, marcan nuestra manera de ser.

Nuestro verdadero carácter es el que manifestamos cuando nadie nos ve. Está tan arraigado en nuestro ser que incluso aunque no esté alguien vigilándonos, lo vamos a mostrar. Piensa un momento, cuando se va la luz en un establecimiento y queda todo en oscuridad, nadie puede ver lo que tú haces, ¿te robaría salvo de esa tienda? ¿No robas porque puedes ser sorprendido por la ley o no robas porque la honestidad está marcada en tu ser? ¿Eres fiel porque ese principio está grabado en tu corazón o por miedo a buscarte un problema y al que dirán? Cuando evalúas cada uno de tus hábitos, queda retratado tu carácter.

Los caracteres de las personas triunfadoras son aquellos que se rigen por principios y no se dejan vencer por sentimientos y emociones. Son aquellos que tienen su corazón en lo que es justo y agradable a Dios y no en lo que le provoca un mero placer temporal. La paz que produce un corazón que descansa en la voluntad de Dios, no tiene comparación. Por eso la Palabra nos manda a mantener siempre una íntima relación con Él para que su paz cuide nuestra manera de vivir y podamos estar seguros de que Dios siempre está en control, a pesar de las circunstancias adversas.

¿Qué pasa cuando el hombre se desenfoca o nunca se ha enfocado en lo que es verdadero, honorable, justo, puro, bello y admirable, excelente y digno de alabanza? No ha formado un carácter firme conforme al corazón de Dios y se deja arrastrar por lo que le piden sus impulsos. Por tanto, cada día crece en su corazón la inclinación hacia la corrupción, porque sus lentes espirituales y emocionales están tan oscuros que sus decisiones no se basan en lo honorable, bello y justo, sino en lo que da placer y satisfacción a su cuerpo y no a su espíritu.

El dinero es importante porque con este logramos cubrir nuestras necesidades, pero no puede ser lo más importante nuestra vida. Cuando se coloca en el primer lugar, la persona hace lo que sea necesario para obtenerlo, independientemente de los medios que utilice. Si el dinero fuera lo que determinara una vida triunfante, los dueños de puntos de drogas serían los primeros en la lista de triunfantes y exitosos. Se dice que si queremos conocer el carácter de una persona démosle dinero y poder porque de la manera como lo administra conoceremos su carácter.


martes, 9 de febrero de 2016

MENSAJE DE LOS MAESTROS

MENSAJE DE LOS MAESTROS.
TOMADO DEL LIBRO "MUCHAS VIDAS, MUCHOS MAESTROS DE BRIAN WEISS

El Espíritu Maestro guardó silencio. Reflexioné sobre el significado de ese
increíble mensaje. Sabía que yo estaba teniendo éxito en liberar a Catherine de sus miedos, pero ese mensaje tenía un significado más global. No se trataba de una mera confirmación de que la hipnosis era efectiva como instrumento
terapéutico. Implicaba aún más que las regresiones a vidas pasadas, cosa que resultaría difícil de aplicar a la población en general, de uno en uno. No: me pareció que se refería al miedo a la muerte, el miedo muy oculto dentro del volcán.

El miedo a la muerte, ese temor escondido y constante que ni el dinero o el poder pueden neutralizar: ése es el centro.

Pero si la gente supiera que «la vida es infinita; que jamás morimos; que nunca nacimos, en realidad», entonces ese miedo desaparecería.

Si todos supieran que han vivido antes incontables veces y que volverán a vivir otras tantas, ¡cuánto más reconfortados se sentirían! Si supieran que hay espíritus a su alrededor, cuando se encuentran en estado físico; que después de la muerte, en estado espiritual, se reunirán con esos espíritus, incluidos los de sus muertos amados, ¡cuánto sería el consuelo!

Si supieran que los «ángeles de la guarda» existen, en
realidad, ¡cuánto más seguros se sentirían! Si supieran que los actos de violencia
y de injusticia no pasan desapercibidos, sino que deben ser pagados con la misma moneda en otras vidas, ¡cuánto menor sería el deseo de venganza! Y si de
verdad «por el conocimiento nos aproximamos a Dios», ¿de qué sirven las posesiones materiales y el poder, cuando son un fin en sí y no un medio para ese acercamiento? La codicia y el ansia de poder no tienen ningún valor.

Pero ¿cómo llegar a la gente con ese conocimiento? Casi todos recitan plegarias en sus iglesias, en las sinagogas, mezquitas o templos, plegarias que proclaman la inmortalidad del alma. Sin embargo, terminados los ritos del culto vuelven a sus caminos competitivos, a practicar la codicia, la manipulación y el egocentrismo.

Estos rasgos retrasan el progreso del alma.

¿Por qué volvemos para aprender?

¿Por qué no aprendemos como espíritus?

—Son diferentes niveles de aprendizaje; algunos tienen que aprenderse en la carne. Tenemos que sentir el dolor. Cuando se es espíritu no se experimenta dolor. Es un período de renovación. El alma se renueva.

Cuando se está en la carne se puede sentir el dolor, se sufre. En forma espiritual no se siente. Sólo hay
felicidad, una sensación de bienestar. Pero es un período de renovación para... nosotros. La interacción entre las personas, en forma espiritual, es diferente.

Cuando se está en el estado físico... se pueden experimentar las relaciones. 

¿No necesitamos el cuerpo?

—No. Mientras estamos aquí pasamos por muchas etapas. Nos deshacemos de un cuerpo de bebé para adoptar el de un niño;
descartamos el de niño para ser
adultos, y el de adultos por el de ancianos. ¿Por qué no dar un paso más y descartar el cuerpo adulto para ir a un plano espiritual? Eso es lo que hacemos.

No dejamos de crecer: continuamos creciendo. Cuando llegamos al plano espiritual, continuamos creciendo también allí. Pasamos por diferentes etapas de desarrollo. Cuando llegamos, estamos consumidos. Es preciso pasar por una etapa de renovación, una etapa de aprendizaje y una etapa de decisión.

Nosotros decidimos cuándo queremos regresar, adonde y por qué motivos. Algunos prefieren no volver. Prefieren pasar a otra etapa de desarrollo. Y mantienen la forma espiritual... algunos por más tiempo que otros, antes de volver. Todo es
crecimiento y aprendizaje... crecimiento continuo.,

Nuestro cuerpo es sólo un
vehículo para que utilicemos mientras estamos aquí. Son nuestra alma y nuestro espíritu los que perduran por siempre. 

—En el estado físico ¿se aprende con más rapidez? ¿Hay motivos por los que no todos permanecen en el estado espiritual?

—No. El aprendizaje es mucho más veloz en el estado espiritual, sobradamente más rápido que el del estado físico. Pero elegimos lo que necesitamos aprender.

Si necesitamos regresar para elaborar una relación, regresamos. Si hemos terminado con eso, proseguimos. En la forma espiritual uno siempre puede ponerse en contacto con quienes están en la carne, si así lo desea. Pero sólo si
hay allí algo de importancia... si debe decirles algo que necesitan saber. 

—Sí —dijo—. Todo debe estar equilibrado. La naturaleza está equilibrada. Los animales viven en armonía. Los humanos no han aprendido a hacerlo. Continúan
destruyéndose a sí mismos. No hay armonía ni concierto en lo que hacen. Es tan diferente en la naturaleza... La naturaleza está equilibrada. La naturaleza es
energía y vida... y restauración. Y los humanos sólo destruyen. Destruyen la naturaleza. Destruyen a otros seres humanos. Con el correr del tiempo se destruirán a sí mismos. 

—Hay siete planos en total, siete planos, cada uno de los cuales consta de muchos niveles; uno de ellos es el plano de la rememoración. Se nos permite ver la vida que acaba de pasar. A los de niveles superiores se les permite ver la historia. Pueden volver y enseñarnos la historia. Pero nosotros, los de los niveles
inferiores, sólo podemos ver nuestra propia vida... la que acaba de pasar. 

»Tenemos deudas que deben saldarse. Si no hemos pagado esas deudas, las tendremos que llevar con nosotros a otra vida... a fin de que puedan ser elaboradas. Se progresa pagando las deudas.

Algunas almas progresan más
deprisa que otras. Cuando se está en la forma física y se elabora... se elabora una vida... si algo interrumpe nuestra capacidad de... de pagar esa deuda, debemos regresar al plano de la rememoración, y allí esperar a que el alma con quien estamos endeudados venga a vernos.

Y cuando ambas podamos volver al
estado físico al mismo tiempo, entonces se nos permitirá volver. Pero cada uno determina cuándo debe volver. Cada uno determina qué debe hacer para pagar
esa deuda. No recordará sus otras vidas... sólo aquella de la que acaba de salir.

Sólo las almas del nivel superior, los sabios, pueden recurrir a la historia y los sucesos pasados... para ayudarnos, para enseñarnos qué debemos hacer.

»Hay siete planos... siete, a través de los cuales debemos pasar antes de que regresemos. Uno de ellos es el plano de la transición. Allí esperamos. En ese plano se determina qué llevará cada uno a su próxima vida. Todos tendremos...
un rasgo dominante. Puede ser la codicia, la lujuria... pero sea lo que fuere lo determinado, necesitamos saldar nuestras deudas con esas personas.

Después se debe superar ese rasgo en esa vida. Debemos aprender a superar la codicia. De lo contrario, al retornar tendremos que llevar ese rasgo, además de otro, a la vida siguiente. Las cargas se harán mayores. Con cada vida por la que pasamos sin pagar las deudas, cada una de las siguientes será más dura. Si las saldamos,se nos dará una vida fácil. Así elegimos qué vida vamos a tener. En la fase siguiente somos responsables de la vida que tenemos. La elegimos.

—Es en este plano donde a algunas almas se les permite manifestarse a las personas que aún están en la forma física. Se les permite retornar... sólo si han dejado algún acuerdo sin cumplir. En este plano se permite la intercomunicación.

Pero los otros planos... Aquí es donde se nos permite utilizar los poderes psíquicos y comunicarnos con las personas que tienen forma física. Hay muchas maneras de hacerlo. A algunos se les otorga el poder de la vista, para que
puedan mostrarse a quienes aún están en la forma física. Otros tienen el poder del movimiento; se les permite mover objetos telepáticamente.

Sólo se va a este plano si a uno le es útil ir ahí. Si ha dejado un acuerdo sin cumplir, puede decidir ir ahí para comunicarse de algún modo. Pero eso es todo... para que el acuerdo quede cumplido. Si nuestra vida ha terminado abruptamente, sería un motivo para entrar en este plano.

Muchos prefieren ir ahí porque se les permite ver a quienes aún están en la forma física y muy unidos a ellos. Pero no todos quieren tener
contacto con ellos. Para algunos puede ser muy aterrador. 

 La sabiduría se alcanza con mucha lentitud. Esto se debe a que el
conocimiento intelectual, fácilmente adquirido, debe convertirse en conocimiento "emocional" o subconsciente. Una vez transformado, la huella es permanente. La práctica conductista es el catalizador necesario para esta reacción. Sin acción, el concepto se marchita y desvanece. El conocimiento teórico sin aplicación práctica no es suficiente.

»Hoy en día se descuidan el equilibrio y la armonía; sin embargo, son las bases de la sabiduría. Todo se hace en exceso. La gente se excede en el peso porque
come demasiado. Los deportistas descuidan aspectos de sí mismos y de los demás por correr en exceso. La gente parece excesivamente mezquina. Se bebe
demasiado, se fuma demasiado, se está demasiado de juerga (o demasiado
poco), se conversa demasiado sin satisfacción, se tienen demasiadas
preocupaciones. Hay demasiadas ideas en blanco o negro. Todo o nada. La
naturaleza no es así. 

 La sabiduría se alcanza con mucha lentitud. Esto se debe a que el
conocimiento intelectual, fácilmente adquirido, debe convertirse en conocimiento "emocional" o subconsciente. Una vez transformado, la huella es permanente. La práctica conductista es el catalizador necesario para esta reacción. Sin acción, el concepto se marchita y desvanece.

El conocimiento teórico sin aplicación práctica no es suficiente.
»Hoy en día se descuidan el equilibrio y la armonía; sin embargo, son las bases de la sabiduría. Todo se hace en exceso. La gente se excede en el peso porque
come demasiado. Los deportistas descuidan aspectos de sí mismos y de los demás por correr en exceso. La gente parece excesivamente mezquina. Se bebe demasiado, se fuma demasiado, se está demasiado de juerga (o demasiado poco), se conversa demasiado sin satisfacción, se tienen demasiadas preocupaciones. Hay demasiadas ideas en blanco o negro. Todo o nada. La
naturaleza no es así. 

»¿Cómo se llega a ese estado alterado, a ese otro sistema de valores? Y una vez
que se llega a él ¿cómo sustentarlo?

La respuesta parece simple. Es el
denominador común de todas las religiones. La humanidad es inmortal; lo que hacemos ahora es aprender nuestras lecciones. Todos estamos en la escuela.

Todo es muy simple, si se puede creer en la inmortalidad.
»Si una parte del ser humano es eterna (y en la historia hay sobradas evidencias para pensarlo así), ¿por qué nos tratamos tan mal? ¿Por qué pasamos por encima del prójimo en "provecho" personal, si en realidad estamos desechando la lección? Al parecer, todos vamos hacia el mismo sitio, aunque a diferente
velocidad. Nadie es más grande que los demás.

»Analicemos las lecciones. Intelectualmente, las respuestas siempre han estado ahí, pero esta necesidad de actualizarlas por experiencia, de hacer permanente la
huella subconsciente al "emocionalizar" y practicar el concepto, es la clave de
todo. No basta memorizar en la escuela dominical. Parlotear sin practicar de nada sirve. Resulta fácil leer sobre el amor, la caridad y la fe, o conversar sobre ello.

Pero practicarlos, sentirlos, requiere casi un estado alterado de conciencia. No se trata del estado transitorio inducido por las drogas, el alcohol o una emoción inesperada.

El estado permanente se alcanza mediante el conocimiento y la
comprensión. Se mantiene mediante la actividad física, mediante la acción y la práctica. Consiste en tomar algo casi místico y transformarlo en cosa de todos los
días mediante la práctica, haciendo de eso un hábito.

»Comprendamos que nadie es mejor que otro. Sintámoslo. Practiquemos la ayuda al prójimo. Todos remamos en el mismo bote. Si no lo hacemos juntos, nuestros equipos se encontrarán muy solos.» 

Otra noche, en un sueño diferente, hice una pregunta: «¿Por qué dice usted que todos somos iguales, cuando las contradicciones obvias son tan evidentes? 

¿Diferencia en las virtudes, en el temperamento, el dinero, los derechos, la capacidad y el talento, la inteligencia, la aptitud para las matemáticas, y así hasta el infinito?»

La respuesta fue una metáfora: «Es como si dentro de cada persona se pudiera encontrar un gran diamante. Imaginemos un diamante de un palmo de longitud.

Ese diamante tiene mil facetas, pero todas están cubiertas de polvo y brea. La misión de cada alma es limpiar cada una de esas facetas hasta que la superficie esté brillante y pueda reflejar un arco iris de colores.

»Ahora bien, algunos han limpiado muchas facetas y relucen con intensidad.

Otros sólo han logrado limpiar unas pocas, que no brillan tanto. Sin embargo, por debajo del polvo, cada persona posee en su pecho un luminoso diamante, con mil
facetas refulgentes. El diamante es perfecto, sin un defecto. La única diferencia entre las diferentes personas es el número de facetas que han limpiado. Pero
cada diamante es el mismo y cada uno es perfecto.

«Cuando todas las facetas estén limpias y brillen en el espectro de la luz, el diamante volverá a la energía pura que fue en su origen. La luz permanecerá. Es como si el proceso requerido para hacer el diamante se invirtiera, liberada ya por toda la presión. La energía pura existe en el arco iris de luces, y las luces poseen
conciencia y conocimiento.

»Y todos los diamantes son perfectos.» 


jueves, 3 de septiembre de 2015

GUÍA DE LOS GESTOS. (EL LENGUAJE NO VERBAL)



GUÍA DE LOS GESTOS. (EL LENGUAJE NO VERBAL)
TOMADO DEL LIBRO “LA APARIENCIA SÍ CUENTA” DE CAROLA SIXTO Y MARSELA ECHEYRE

Ya sea que se trate de un científico, de un contador o de un artista, todos, en mayor o menor medida, cuando nos presentamos frente a alguien buscamos causar la mejor impresión.

Por lo general no nos detenemos ni un instante a pensar que gestos evitaremos o cuáles utilizaremos para enfatizar nuestros mensajes, tampoco decidimos a quien se dirigirán las miradas ni estudiamos las posturas que nos mostrarán más convencidos de lo que estamos diciendo. En otras palabras, nos ocupamos exclusivamente de la comunicación verbal y dejamos librada al azar la comunicación no verbal. Si pensamos en del impacto del lenguaje corporal advertiremos que dedicarle un poco más de tiempo a preparar será una idea más que acertada. 

Es prácticamente imposible pretender dominar el 100% de nuestros movimientos, ya, que perderíamos espontaneidad. Pero así como cuando estamos frente al público cuidamos mucho más de nuestro lenguaje y evitamos ciertos términos que tal vez utilizamos en ambientes más relajados (en casa o entre amigos), también podemos proponernos utilizar un lenguaje no verbal que tenga mayor impacto positivo y menor carga de connotaciones negativas.

Tal vez nos haya sucedido alguna vez que luego de decirle a alguien lo predispuestos que estábamos para un trabajo o lo entusiasmados que nos encontrábamos por semejante desafío, nos contestara "eso no es lo que parecía, por el contrario, aparentabas estar ansioso por terminar cuanto antes la reunión”.

Estos “cortocircuitos" son muy habituales. La experta Judi James, autora de El Lenguaje Corporal (2005 Paidós), los denomina ”filtraciones" y los define como  las señales del lenguaje corporal que se emiten cuando uno intenta decir una cosa, pero visualmente se filtra otra”. Esto sucede muy a menudo cuando alguien nos pregunta cómo estamos y siempre respondemo "muy bien”. Tal vez, estamos preocupados por algo verdaderamente grave o estamos cansados, igualmente respondemos que "estamos muy bien". Esto también sucede en las reuniones o presentaciones. Y el público lo advierte.

SI NO QUIERES PARECER NERVIOSO, EVITA:
    • Sentarte con los brazos y/o piernas cruzadas.
      Sonarte las articulaciones de las manos.
      Humedecerte los labios continuamente.
      Carraspear a menudo para aclararte la garganta.
      Golpear incesantemente el pie debajo de la mesa.
      Comerte las uñas.
      Balancear la silla.
      Rascarte los brazos u otra parte del cuerpo.
      Mirarte las uñas continuamente.
      Jugar con el cabello, patillas, barba o bigote.
      Jugar con las joyas.
      Arreglarte el nudo de la corbata.

    SI NO QUIERES PARECER UN SOBERBIO, EVITA:

    • Estirarte en la silla hacia atrás cuando la otra persona habla.
    • Suspirar o mirar el reloj cuando las persona hace una exposición.
    • Mirar al otro por encima de los lentes.
    • Fruncir el seño cuando el otro habla o pregunta.
    • Fruncir los labios.
    • Juntar o cruzar los dedos.
    • Hacer una mueca con la boca y chistar mientras el otro habla.

    SI NO QUIERES PARECER UN NECIO, EVITA:

    • Negar con la cabeza o chistar reiteradamente antes de que el otro termine de exponer su idea.
    • Hacer movimientos con las manos cuando el otro habla.
    • Llevar a la boca el lápiz u otro objeto, como un colgante.
    • Retorcerte las manos.
    • Frotarte la cara con las manos.
    • Garabatear  con un lápiz el informe o la carpeta.
    • Sacarse los zapatos o jugar con ellos.

    SI NO QUIERES PARECER DOMINANTE, EVITA:

    • Apoyar las manos en el escritorio de tu secretaria o compañero con las palmas hacia abajo y los dedos separados.
    • Sostener la mirada sin parpadear.
    • Párate detrás de alguien que está sentado y hablarle desde esta posición o leer lo que esté escribiendo.
    • Continuar sentado cuando entra alguien a la oficina.
    • Acercarte demasiado a los demás cuando les hablas.
    • Gritar las órdenes.
    • No levantar la mirada de la computadora cuando un colega o jefe te hablan.
    • Escuchar a los demás con las manos detrás de la cabeza.

    SI NO QUIERES PARECER FALSO, EVITA:

    • Tocarte la nariz.
    • Frotarte los ojos.
    • Rascarte el cuello.
    • Tirarte del cuello de la camisa.
    • Apretar los dientes.
    • Reírte con la boca muy cerrada y los dientes apretados.


    SI NO QUIERES PARECER ABURRIDO, EVITA:

    • Apoyar  tu mano en la barbilla.
    • Cruzar las piernas y balancear tu pie.
    • Rascarte la cabeza.
    • Desviar la mirada.
    • Girar la cabeza cada vez que alguien ingresa a la sala.
    • Mirar el reloj.
    • Leer y volver a ver el material impreso que nos dieron al ingresar.
    • Ordenar la billetera o la cartera.
    • Hacer garabatos en las hojas que te dieron para tomar anotaciones.

lunes, 15 de junio de 2015

CÓLERA DE SOBREVIVIENTES DE ABUSO SEXUAL.

CÓLERA DE SOBREVIVIENTES DE ABUSO SEXUAL.

TOMADO DEL LIBRO "CONTROLA... CÓLERA, RABIA, IRA, ENOJO, FRSUTRACIÓN,VIOLENCIA, RENCOR...





Que te roben la infancia, la inocencia y la confianza, por abuso sexual, puede crear sentimientos de temor, pérdida, traición, Baja autoestima y cólera.
¿Como tú, un sobreviviente, como niño, al que se dijo que no contara a nadie lo que había sucedido, expresas tu enojo y cólera más adelante en la vida?

¿Experimentas relaciones difíciles?
¿Tienes cóleras y racionales?
Muchas personas de las que se abusó cuando niñas desean alguna forma de liberarse de los sentimientos de impotencia que experimentan. Tu baja autoestima, el sentimiento de tener poco valor y de ser vulnerable, se manifiesta en desear que estuvieras muerto o en ser incapaz de discutir tus sentimientos de culpabilidad, vergüenza y de culparte por mantener el abuso en secreto. Sientes que has traicionado a las personas que creías que debían cuidarte. Has crecido con una sensación de "Debió ser mi culpa", "Debo haber sido malo", "¿Por qué no puedo decírselo a nadie?", "¿Por qué no me creyeron?"

Las personas de que abusaron aveces explotan la cólera de su infancia cuando las estaban violando y no podían expresar su cólera. Enojarse significa algo aterrador, ya que la expresión del enojo no se alentaba en tu familia o es posible que estuvieras en una familia en que el enojo era frecuente y a menudo acompañado por violencia, así que expresarlo es aterrador. La negación te impedirá enfrentar las poderosas emociones que surgen del abuso y podrías dirigir la cólera hacia tu interior, lo que tiene como resultado depresión y conducta autodestructiva, o cólera hacia tus amigos, cónyuges y otros.
Busca ayuda en un consejero. Aún requiere tiempo y energía, y se relacionará con un proceso de dejarlo ir. No será un camino fácil a seguir, pero detendrá el ciclo de odio y cólera en tu interior o de perpetuar una situación similar.

¿Qué hacer ahora?
Sin importar qué tipo de víctima eres, has sido o cualquiera que sea la situación en que te encuentres actuando como víctima, cambia. ¡Ahora!, ¿Cómo?

  • Niégate a permitir que otra persona tenga poder sobre ti y tus sentimientos.

  • Aprende a quitar fuerza a una situación… consejeros, grupos de apoyo, talleres, todo está a tu disposición.

  • Aprende técnicas de conducta firme y enérgica y como deshacerte de ciertos temores y pensamientos irracionales que podrían impedirte actuar en la forma en que te gustaría en ciertas situaciones, como cuando estás cerca de una persona pendenciera o manipuladora.


  • Aprende a hablarte de manera realista, por ejemplo, algo como:

"No dejaré que esta persona tenga poder sobre mí, ya que no he hecho nada malo. La enfrentaré con una conducta firme, enérgica y tranquila. Es posible que no lo reciba bien, pero tendrán que enfrentarlo y también yo."
"No siempre aceptaré la culpa de todo o consideraré que todo es mi culpa cuando no es cierto."

"Aprenderé formas de manejar las situaciones en que me encuentro, como estrategias de autodefensa, estrategias de conducta firme y enérgica, aprenderé a manejar pesar y situaciones de pérdida."

"También aprenderé a reconocer señales en la que gente que me atrapen en sentirme mal respecto a mi mismo"

  • Necesitarás fuerza que puedes no creer que tienes, pero si tienes. Es posible que hayas criado hijos, tenido un trabajo por muchos años y al final decidiste que es suficiente y que ya no "soportarás la situación". ¿ no muestra fuerza todo eso?

  • Aprende a defenderte y no dejes que otros te mangoneen. ¿No encuentras que estas palabras tienen cierto poder? Imagina no estar asustado. Imagina verte sin ceder ni doblegarte ante bravucones. Podría requerir mucho tiempo pero ya has empezado con sólo decidir que ya ha llegado el momento de hacer algo que de otra manera no hubieras hecho.

  • Cambia o decide cambiar. Tal vez hayas decidido que es el momento de dejar un trabajo, un cónyuge, una relación destructiva o de enfrentar a alguien con una conducta firme ya enérgica. ¡No ser más víctima!

Si tener conocimiento es poder, entonces, ¿qué has aprendido?

¡Maneja ahora el enojo!

Aunque no sugiero que manejar el enojo sea una sensación que se resuelve de la noche a la mañana, el enojo no tiene que llegar a la etapa de cólera si se le maneja tiempo. Aprender a manejar el enojo cuando ocurre, o manejar el enojo de alguien hacia ti, implica correr un riesgo y hacer algo de forma diferente. Mántente diciendo que manejar el enojo no ser el problema que anticipas.
El enojo no siempre es una sensación agradable para liberar, por recibir, pero puede funcionar manejarla en forma apropiada. Es una nueva experiencia de aprendizaje y que implica una forma de enfrentar los problemas.