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domingo, 19 de febrero de 2017

LOS COLORES DEL DISFRUTE.

TOMADO DEL LIBRO 
"DISFRUTAR"
DE IGNACIO L.M. TRUJILLO

DE VENTA EN CDT A SÓLO
$100.00
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"Tú tienes las pinturas y el pincel. Pinta el paraíso y entra en él.”
Kazantzakis

El disfrute tiene una llave que abre todas las puertas: las emociones. Ser maestros del disfrute implica ser maestros de las emociones. Dicho de otra manera, si tienes dificultades con la libre expresión de tu mundo emocional, tienes dificultades para disfrutar de la vida.

Poder expresar libremente todas las emociones que habitan en nuestro corazón es como la paleta de un pintor: cuantos más colores tenga el artista en su paleta, más colorido podrá ser su cuadro; mientras que si poseemos dos o tres colores solamente, la obra de arte resultante estará mas limitada.

Lo mismo noS sucede con los colores de nuestras emociones, si solemos estar siempre en dos o tres emociones permanentemente, nos estamos perdiendo de gran parte de la vida, que sólo se puede transitar por emociones diferentes a las que estamos acostumbrados a manifestar.

Si vives en el enojo, te pierdes la ternura.
Si vives satisfaciendo a los demás sin contemplar tus necesidades, te pierdes la libertad de ser querido por cómo eres.
Si vives en la tristeza, te pierdes la pasión.
Si vives en la pereza o el aburrimiento te pierdes la creatividad.
Si vives en la nostalgia te pierdes las oportunidades que pasan delante de tus narices.
Si vives en el resentimiento, te pierdes la paz.
Si vives en la resignación, te pierdes las ganas.
Si vives en un falso optimismo, te pierdes lo único que importa: el amor.

Las emociones tienen diferentes colores, y en ese sentido, el lenguaje nos muestra como los colores forman parte de la vida.

Nos ponemos rojos de furia, hola cara se nos enrojece cuando corremos, cuándo estamos acelerados o cuando nos existamos.

Sentimos la calma y la serenidad al ver el agua azul del mar, de un lago o el sereno placer de flotar en una piscina.
Nos conectamos con la solidez de la tierra a través del color marrón, sintiendo la estabilidad de un piso que nos sostiene.
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Percibimos la paz y la pureza de los lugares blancos, esa sensación que nos invita al silencio.
Nos ponemos verde de envidia, y luego si nos conectamos con la naturaleza en todas sus gamas de verde, sentimos esa sensación de grandeza.
Tenemos presente el amarillo cuando nos relacionamos desde la suavidad y a su vez cuándo nos ponemos amarillos por temor.
Vemos el violeta cuando meditamos profundamente y nos conectamos con el misticismo y el misterio.
Aparece el color rosa cada vez que te evocamos escenas de romanticismo, inocencia y sensibilidad.

Y así la vida va desenvolviéndose a medida que crecemos, Y si hasta ahora no te habías dado cuenta, los colores nos afectan tanto cuándo disfrutamos como cuando padecemos cada situación.

Por eso, ha llegado el momento de poder evocar conscientemente aquellos colores que te están haciendo falta para desplegar aquella área de tu vida en particular.
¿Cómo?: Observando los colores de la ropa que usas comúnmente, el color de la comida que comes cada día, los colores que predominan en tu casa, los colores de la gente Y los lugares que frecuentas habitualmente, entre otros.

Por eso te pregunto: ¿Qué color sientes que te está haciendo falta en tu vida? Muchos síntomas físicos tienen relación directa con el exceso o la carencia de algún color en especial. Por ejemplo, si estás con malestares estomacales, el color rojo no será adecuado, ya que va a irritar aún más, tal vez pueda funcionar uno más suave y relajante como el azul, el verde o el blanco.

Si te sientes deprimido, los tonos apagados y grises aumentarán la inmovilidad y en este caso el rojo podrá ser de gran ayuda para comenzar a levantarte y ponerte en acción.

¿Qué color sientes que predomina en tu pareja, y cuál le estaría haciendo falta desarrollar?
Si dejas liberar tu mente y le das la bienvenida a tu parte creativa y analógica podrás encontrar respuestas y caminos muy interesantes para comprenderte más al fondo. Aquí van algunas pistas:

  1. si tu trabajo fuera un color, ¿Cuál sería, qué tonos le están haciendo falta?

2) Si tu relación de pareja fuera un color, ¿Cuál sería, qué color hay en demasía y de cuál carece?

3) Piensa ahora en un síntoma físico que tengas bastante seguido, ¿de qué color es ese síntoma y que tonalidad diferente está pidiendo a gritos para sanar?

4) ¿Qué color representa a tu madre y cuál a tu padre?
¿por qué crees que es así?

5) ¿Cuál es tu color más representativo? ¿Qué relación tiene con los colores de tus padres?

Como verás, existe un universo fascinante detrás de los colores, y a partir de hoy se pueden convertir en aliados. Por algo será que los arco iris en el cielo generan tanta fascinación; nuestro desafío está en crear el propio arco iris cada vez que nos levantemos a la mañana y el día se presenta aún como una hoja en blanco.
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martes, 9 de febrero de 2016

MENSAJE DE LOS MAESTROS

MENSAJE DE LOS MAESTROS.
TOMADO DEL LIBRO "MUCHAS VIDAS, MUCHOS MAESTROS DE BRIAN WEISS

El Espíritu Maestro guardó silencio. Reflexioné sobre el significado de ese
increíble mensaje. Sabía que yo estaba teniendo éxito en liberar a Catherine de sus miedos, pero ese mensaje tenía un significado más global. No se trataba de una mera confirmación de que la hipnosis era efectiva como instrumento
terapéutico. Implicaba aún más que las regresiones a vidas pasadas, cosa que resultaría difícil de aplicar a la población en general, de uno en uno. No: me pareció que se refería al miedo a la muerte, el miedo muy oculto dentro del volcán.

El miedo a la muerte, ese temor escondido y constante que ni el dinero o el poder pueden neutralizar: ése es el centro.

Pero si la gente supiera que «la vida es infinita; que jamás morimos; que nunca nacimos, en realidad», entonces ese miedo desaparecería.

Si todos supieran que han vivido antes incontables veces y que volverán a vivir otras tantas, ¡cuánto más reconfortados se sentirían! Si supieran que hay espíritus a su alrededor, cuando se encuentran en estado físico; que después de la muerte, en estado espiritual, se reunirán con esos espíritus, incluidos los de sus muertos amados, ¡cuánto sería el consuelo!

Si supieran que los «ángeles de la guarda» existen, en
realidad, ¡cuánto más seguros se sentirían! Si supieran que los actos de violencia
y de injusticia no pasan desapercibidos, sino que deben ser pagados con la misma moneda en otras vidas, ¡cuánto menor sería el deseo de venganza! Y si de
verdad «por el conocimiento nos aproximamos a Dios», ¿de qué sirven las posesiones materiales y el poder, cuando son un fin en sí y no un medio para ese acercamiento? La codicia y el ansia de poder no tienen ningún valor.

Pero ¿cómo llegar a la gente con ese conocimiento? Casi todos recitan plegarias en sus iglesias, en las sinagogas, mezquitas o templos, plegarias que proclaman la inmortalidad del alma. Sin embargo, terminados los ritos del culto vuelven a sus caminos competitivos, a practicar la codicia, la manipulación y el egocentrismo.

Estos rasgos retrasan el progreso del alma.

¿Por qué volvemos para aprender?

¿Por qué no aprendemos como espíritus?

—Son diferentes niveles de aprendizaje; algunos tienen que aprenderse en la carne. Tenemos que sentir el dolor. Cuando se es espíritu no se experimenta dolor. Es un período de renovación. El alma se renueva.

Cuando se está en la carne se puede sentir el dolor, se sufre. En forma espiritual no se siente. Sólo hay
felicidad, una sensación de bienestar. Pero es un período de renovación para... nosotros. La interacción entre las personas, en forma espiritual, es diferente.

Cuando se está en el estado físico... se pueden experimentar las relaciones. 

¿No necesitamos el cuerpo?

—No. Mientras estamos aquí pasamos por muchas etapas. Nos deshacemos de un cuerpo de bebé para adoptar el de un niño;
descartamos el de niño para ser
adultos, y el de adultos por el de ancianos. ¿Por qué no dar un paso más y descartar el cuerpo adulto para ir a un plano espiritual? Eso es lo que hacemos.

No dejamos de crecer: continuamos creciendo. Cuando llegamos al plano espiritual, continuamos creciendo también allí. Pasamos por diferentes etapas de desarrollo. Cuando llegamos, estamos consumidos. Es preciso pasar por una etapa de renovación, una etapa de aprendizaje y una etapa de decisión.

Nosotros decidimos cuándo queremos regresar, adonde y por qué motivos. Algunos prefieren no volver. Prefieren pasar a otra etapa de desarrollo. Y mantienen la forma espiritual... algunos por más tiempo que otros, antes de volver. Todo es
crecimiento y aprendizaje... crecimiento continuo.,

Nuestro cuerpo es sólo un
vehículo para que utilicemos mientras estamos aquí. Son nuestra alma y nuestro espíritu los que perduran por siempre. 

—En el estado físico ¿se aprende con más rapidez? ¿Hay motivos por los que no todos permanecen en el estado espiritual?

—No. El aprendizaje es mucho más veloz en el estado espiritual, sobradamente más rápido que el del estado físico. Pero elegimos lo que necesitamos aprender.

Si necesitamos regresar para elaborar una relación, regresamos. Si hemos terminado con eso, proseguimos. En la forma espiritual uno siempre puede ponerse en contacto con quienes están en la carne, si así lo desea. Pero sólo si
hay allí algo de importancia... si debe decirles algo que necesitan saber. 

—Sí —dijo—. Todo debe estar equilibrado. La naturaleza está equilibrada. Los animales viven en armonía. Los humanos no han aprendido a hacerlo. Continúan
destruyéndose a sí mismos. No hay armonía ni concierto en lo que hacen. Es tan diferente en la naturaleza... La naturaleza está equilibrada. La naturaleza es
energía y vida... y restauración. Y los humanos sólo destruyen. Destruyen la naturaleza. Destruyen a otros seres humanos. Con el correr del tiempo se destruirán a sí mismos. 

—Hay siete planos en total, siete planos, cada uno de los cuales consta de muchos niveles; uno de ellos es el plano de la rememoración. Se nos permite ver la vida que acaba de pasar. A los de niveles superiores se les permite ver la historia. Pueden volver y enseñarnos la historia. Pero nosotros, los de los niveles
inferiores, sólo podemos ver nuestra propia vida... la que acaba de pasar. 

»Tenemos deudas que deben saldarse. Si no hemos pagado esas deudas, las tendremos que llevar con nosotros a otra vida... a fin de que puedan ser elaboradas. Se progresa pagando las deudas.

Algunas almas progresan más
deprisa que otras. Cuando se está en la forma física y se elabora... se elabora una vida... si algo interrumpe nuestra capacidad de... de pagar esa deuda, debemos regresar al plano de la rememoración, y allí esperar a que el alma con quien estamos endeudados venga a vernos.

Y cuando ambas podamos volver al
estado físico al mismo tiempo, entonces se nos permitirá volver. Pero cada uno determina cuándo debe volver. Cada uno determina qué debe hacer para pagar
esa deuda. No recordará sus otras vidas... sólo aquella de la que acaba de salir.

Sólo las almas del nivel superior, los sabios, pueden recurrir a la historia y los sucesos pasados... para ayudarnos, para enseñarnos qué debemos hacer.

»Hay siete planos... siete, a través de los cuales debemos pasar antes de que regresemos. Uno de ellos es el plano de la transición. Allí esperamos. En ese plano se determina qué llevará cada uno a su próxima vida. Todos tendremos...
un rasgo dominante. Puede ser la codicia, la lujuria... pero sea lo que fuere lo determinado, necesitamos saldar nuestras deudas con esas personas.

Después se debe superar ese rasgo en esa vida. Debemos aprender a superar la codicia. De lo contrario, al retornar tendremos que llevar ese rasgo, además de otro, a la vida siguiente. Las cargas se harán mayores. Con cada vida por la que pasamos sin pagar las deudas, cada una de las siguientes será más dura. Si las saldamos,se nos dará una vida fácil. Así elegimos qué vida vamos a tener. En la fase siguiente somos responsables de la vida que tenemos. La elegimos.

—Es en este plano donde a algunas almas se les permite manifestarse a las personas que aún están en la forma física. Se les permite retornar... sólo si han dejado algún acuerdo sin cumplir. En este plano se permite la intercomunicación.

Pero los otros planos... Aquí es donde se nos permite utilizar los poderes psíquicos y comunicarnos con las personas que tienen forma física. Hay muchas maneras de hacerlo. A algunos se les otorga el poder de la vista, para que
puedan mostrarse a quienes aún están en la forma física. Otros tienen el poder del movimiento; se les permite mover objetos telepáticamente.

Sólo se va a este plano si a uno le es útil ir ahí. Si ha dejado un acuerdo sin cumplir, puede decidir ir ahí para comunicarse de algún modo. Pero eso es todo... para que el acuerdo quede cumplido. Si nuestra vida ha terminado abruptamente, sería un motivo para entrar en este plano.

Muchos prefieren ir ahí porque se les permite ver a quienes aún están en la forma física y muy unidos a ellos. Pero no todos quieren tener
contacto con ellos. Para algunos puede ser muy aterrador. 

 La sabiduría se alcanza con mucha lentitud. Esto se debe a que el
conocimiento intelectual, fácilmente adquirido, debe convertirse en conocimiento "emocional" o subconsciente. Una vez transformado, la huella es permanente. La práctica conductista es el catalizador necesario para esta reacción. Sin acción, el concepto se marchita y desvanece. El conocimiento teórico sin aplicación práctica no es suficiente.

»Hoy en día se descuidan el equilibrio y la armonía; sin embargo, son las bases de la sabiduría. Todo se hace en exceso. La gente se excede en el peso porque
come demasiado. Los deportistas descuidan aspectos de sí mismos y de los demás por correr en exceso. La gente parece excesivamente mezquina. Se bebe
demasiado, se fuma demasiado, se está demasiado de juerga (o demasiado
poco), se conversa demasiado sin satisfacción, se tienen demasiadas
preocupaciones. Hay demasiadas ideas en blanco o negro. Todo o nada. La
naturaleza no es así. 

 La sabiduría se alcanza con mucha lentitud. Esto se debe a que el
conocimiento intelectual, fácilmente adquirido, debe convertirse en conocimiento "emocional" o subconsciente. Una vez transformado, la huella es permanente. La práctica conductista es el catalizador necesario para esta reacción. Sin acción, el concepto se marchita y desvanece.

El conocimiento teórico sin aplicación práctica no es suficiente.
»Hoy en día se descuidan el equilibrio y la armonía; sin embargo, son las bases de la sabiduría. Todo se hace en exceso. La gente se excede en el peso porque
come demasiado. Los deportistas descuidan aspectos de sí mismos y de los demás por correr en exceso. La gente parece excesivamente mezquina. Se bebe demasiado, se fuma demasiado, se está demasiado de juerga (o demasiado poco), se conversa demasiado sin satisfacción, se tienen demasiadas preocupaciones. Hay demasiadas ideas en blanco o negro. Todo o nada. La
naturaleza no es así. 

»¿Cómo se llega a ese estado alterado, a ese otro sistema de valores? Y una vez
que se llega a él ¿cómo sustentarlo?

La respuesta parece simple. Es el
denominador común de todas las religiones. La humanidad es inmortal; lo que hacemos ahora es aprender nuestras lecciones. Todos estamos en la escuela.

Todo es muy simple, si se puede creer en la inmortalidad.
»Si una parte del ser humano es eterna (y en la historia hay sobradas evidencias para pensarlo así), ¿por qué nos tratamos tan mal? ¿Por qué pasamos por encima del prójimo en "provecho" personal, si en realidad estamos desechando la lección? Al parecer, todos vamos hacia el mismo sitio, aunque a diferente
velocidad. Nadie es más grande que los demás.

»Analicemos las lecciones. Intelectualmente, las respuestas siempre han estado ahí, pero esta necesidad de actualizarlas por experiencia, de hacer permanente la
huella subconsciente al "emocionalizar" y practicar el concepto, es la clave de
todo. No basta memorizar en la escuela dominical. Parlotear sin practicar de nada sirve. Resulta fácil leer sobre el amor, la caridad y la fe, o conversar sobre ello.

Pero practicarlos, sentirlos, requiere casi un estado alterado de conciencia. No se trata del estado transitorio inducido por las drogas, el alcohol o una emoción inesperada.

El estado permanente se alcanza mediante el conocimiento y la
comprensión. Se mantiene mediante la actividad física, mediante la acción y la práctica. Consiste en tomar algo casi místico y transformarlo en cosa de todos los
días mediante la práctica, haciendo de eso un hábito.

»Comprendamos que nadie es mejor que otro. Sintámoslo. Practiquemos la ayuda al prójimo. Todos remamos en el mismo bote. Si no lo hacemos juntos, nuestros equipos se encontrarán muy solos.» 

Otra noche, en un sueño diferente, hice una pregunta: «¿Por qué dice usted que todos somos iguales, cuando las contradicciones obvias son tan evidentes? 

¿Diferencia en las virtudes, en el temperamento, el dinero, los derechos, la capacidad y el talento, la inteligencia, la aptitud para las matemáticas, y así hasta el infinito?»

La respuesta fue una metáfora: «Es como si dentro de cada persona se pudiera encontrar un gran diamante. Imaginemos un diamante de un palmo de longitud.

Ese diamante tiene mil facetas, pero todas están cubiertas de polvo y brea. La misión de cada alma es limpiar cada una de esas facetas hasta que la superficie esté brillante y pueda reflejar un arco iris de colores.

»Ahora bien, algunos han limpiado muchas facetas y relucen con intensidad.

Otros sólo han logrado limpiar unas pocas, que no brillan tanto. Sin embargo, por debajo del polvo, cada persona posee en su pecho un luminoso diamante, con mil
facetas refulgentes. El diamante es perfecto, sin un defecto. La única diferencia entre las diferentes personas es el número de facetas que han limpiado. Pero
cada diamante es el mismo y cada uno es perfecto.

«Cuando todas las facetas estén limpias y brillen en el espectro de la luz, el diamante volverá a la energía pura que fue en su origen. La luz permanecerá. Es como si el proceso requerido para hacer el diamante se invirtiera, liberada ya por toda la presión. La energía pura existe en el arco iris de luces, y las luces poseen
conciencia y conocimiento.

»Y todos los diamantes son perfectos.» 


lunes, 30 de noviembre de 2015

100 FRASES PARA LOGRAR EL ÉXITO

100 FRASES PARA LOGRAR
EL ÉXITO. 
Tomado del libro "CÓMO ALCANZAR EL ÉXITO"
de Leonardo Diamond.

  • El éxito no surge espontáneamente. Es consecuencia del estudio cuidadoso, la planificación, la reflexión y la acción.
  • Si me rodeo de gente sana, competente, cariñosa y que me apoya, tendré más posibilidades de triunfar.
  • El éxito no se alcanza en solitario; Al contrario, es terriblemente contagioso. Me conviene estar a lado de personas que se sientan triunfadoras y compartir con ellas objetivos y actividades.
  • No me conviene rodearme de perdedores. Aunque yo alcance el éxito, ellos seguirán siendo perdedores.
  • La información que sobre mi me proporcionan los demás me sirve para conocer cómo me ven, como suenan mis palabras y cómo interpretan mis acciones.
  • Me interesa la opinión de los triunfadores. Puedo aprender mucho de sus experiencias.
  • No existe ninguna definición universal del éxito. Se define, sencillamente, en base a lo que quiero, como lo quiero y en qué forma lo comunico.
  • Voy a permanecer abierto a las situaciones nuevas y diferentes y a las experiencias emocionantes.
  • Las familias que proporcionan cariño y apoyo a los hijos les facilitan el éxito. Mi familia debe ser una de ellas.
  • La vida nunca deja de plantear problemas. No voy a permitir que me haga un fracasar por muy importantes que me parezcan en un momento determinado.
  • Comunicarse multiplica las posibilidades de éxito. Tengo que ir con cuidado para no aislarme. Eres procurar comunicar mis sentimientos e ideas y dejar que los demás sepan quién soy y donde estoy.
  • Es fácil fracasar y muy difícil tener éxito y mantener el nivel alcanzado. No voy a tomar el camino más fácil, sino que pensaré cuidadosamente, apostaré fuerte y trabajaré con tesón.
  • Para lograr el éxito, tengo que ser realista y definirlo teniendo en cuenta mis posibilidades físicas y psicológicas.

    • Consultar con otros que sepan lo que necesito conocer y aprender de ellos es una postura inteligente que me ayudará a alcanzar mis objetivos con más rapidez.

    • Me aseguraré de que mi comportamiento no me traicione, que responda mis objetivos y se va directo y realista.

    • Es de aprender a conocer mis emociones y buscar ayuda cuando la necesite para poder desenvolverme convenientemente en mi entorno.

    • Sacaré partido de mis capacidades intelectuales y emocionales. Intentaré ser una persona coherente y eficaz.

    • No utilizaré sustancias perjudiciales para la salud y cuidaré mi cuerpo y mi mente para que no me impidan lograr mis propósitos.

    • La cantidad no es la única medida del éxito. Si pienso en términos de "mejor" y "más grande" no seré capaz de alcanzar mis objetivos.

    • La calidad es la medida del éxito. Es de preocuparme de la profundidad y la calidad de mis experiencias y sentimientos para que mi éxito sea efectivo.

    • Intentar ser positivo en mis relaciones con los demás me acercara mis objetivos.

    • Hablar claro y renunciar a manipular a los demás incrementa las posibilidades de ser entendido y apreciado. Compartir las ideas y los sueños con los demás y escuchar los suyos me proporcionará información e ideas nuevas.

    • La información nueva, una vez procesada, me ayudará a aprender y a planificar con eficacia.

    • Una mentalidad abierta y las ganas de aprender me permitirán profundizar en la vida y me enriquecerán.

    • Cuando sienta miedo ante algo, pensaré que es importante pero no necesariamente peligroso.

    • El miedo me avisa de que debo mantenerme alerta y considerar cuidadosamente mis decisiones.

    • Los eternos espectadores nunca avanzan en la vida y suelen acabar sufriendo dolores de espalda.

    • Las decisiones están para ser tomadas, no olvidadas.

    • En general, las decisiones pueden rectificarse si no funcionan, así que no hay que preocuparse tanto decís son buenas o malas.

    • Recorrer el camino hacia el éxito consiste en no pasar por alto lo que se debe hacer.

    • Me conviene estudiar mi forma de actuar en el pasado, revisarla si es necesario y reunir información a fin de abrir nuevas vías de pensamiento y acción.

    • Voy a aprender cosas nuevas con entusiasmo.

    • Estaré atento para no permitir que mis actitudes, prejuicios e ideas preconcebidas interfieran en mi camino hacia el éxito.

    • No me conformaré con menos de lo que deseo.

    • Cuando considere que alguna parcela de mi vida necesita un cambio, daré inmediatamente los pasos necesarios y reforzaré así mi amor propio.

    • No tendré miedo demostrarme insatisfecho con menos de lo que quiero.

    • Cultivaré la espontaneidad y aprenderé de ella.

    • Evaluaré mi éxito personal, sin compararme con los demás.

    • Tendré presente que el éxito puede llegar en cualquier momento de mi vida, según como prepare el camino y lo desee.

    • Sí creo haber tenido éxito en algo, lo compartiré con los que me rodean.

    • Me sentiré orgulloso de haber emprendido el camino del éxito.

    • Ayudaré a los demás a que logren sus objetivos como otros me han ayudado a mí, y eso me enriquecerá.

    • Si otros me superan, me alegraré, aprenderé de ellos y me prepararé en lo que necesite para ser como ellos.

    • No olvidaré que lograr el éxito depende no sólo de mi trabajo, sino también de la ayuda de los demás.

    • Para alcanzar montañas hay que tener constancia y determinar bien el objetivo.

    • La fuerza para seguir adelante reside no sólo en mis aptitudes físicas sino también en mis creencias espirituales.

    • Debo evaluar los obstáculos de mi entorno para superarlos lo mejor posible dentro de mis posibilidades.

    • Sopesaré y combatiré mis problemas personales para evitar que actúen en contra de mis propósitos.

    • Tengo que recordar que el éxito requiere una preparación constante.

    • Una actitud relajada de aceptación de mis propias limitaciones y de las de los demás me ayudará a no obcecarme.

    • El éxito siempre está mi alcance en alguna medida.

    • Definiré mis objetivos de modo que pueda ir cosechando pequeños triunfos antes de alcanzar mi meta principal.

    • Aunque los demás me ayuden con su experiencia, debo esforzarme y no depender de ellos en todo. 

    • Alcanzar el éxito implica disfrutar el camino.

    • Divertirse no significa desviarse. Dejar que el niño que hay en mí y se exprese no destruye mi madurez.

    • No debo dejar de esforzarme ni siquiera en los momentos más difíciles y comprometidos. 

    • No me ha de dar miedo detenerme de vez en cuando para planificar el futuro y buscar el éxito en otras direcciones.

    • Mis éxitos beneficiarán también a las personas que me quieren y me apoyan, pues sin ellos mi vida perdería gran parte de su encanto. 

    • Tendré en cuenta mis experiencias anteriores, porque si no se aprende del pasado no se puede tener éxito en el futuro.